Conducción en Lluvia II

  • En temporada de lluvia la cantidad de accidentes aumenta hasta en 5 veces contra la temporada de secas (Fuente: AMIS)
  • El accidente más común es el choque por alcance por no guardar la distancia adecuada
  • Con lluvia se disminuye tanto la visibilidad como la adherencia al pavimento
  • Más del 30% de los automóviles no tienen llantas en condiciones de circular en lluvia (Fuente: Bridgestone)
  • Hasta una tercera parte de los vehículos no cuentan con las luces aptas para circular en condiciones de baja visibilidad (tienen alguna luz fundida). (Fuente: Movilidad y Desarrollo, 2001)
  • La mayoría de los conductores no sabe usar el sistema ABS (Fuente: MAPFRE).

Según datos de las compañías aseguradoras, en la temporada de lluvias es cuando más accidentes suceden. La mayoría de éstos ocurren porque los conductores intentan frenar pero al no guardar más distancia de la acostumbrada, el vehículo recorre más espacio y golpea al auto de adelante. Además es relativamente fácil hacer patinar las llantas al realizar maniobras bruscas. Si aceleramos, frenamos o viramos violentamente, las llantas no pueden adherirse al piso y el auto puede salir de control.

Por esto las llantas deben estar en perfectas condiciones de dibujo para poder desalojar el agua del pavimento. Además deben estar infladas a la presión adecuada para que mantengan la forma y trabajen correctamente. Es un error creer que una llanta con menor presión pueda tener mejor agarre sobre asfalto mojado. Incluso se debe tomar en cuenta que una llanta más ancha tenderá más a patinar que una delgada.

Por otro lado, la visibilidad disminuye sensiblemente no sólo porque el parabrisas se llena de gotas de agua, sino porque hay menos luz, las señales del piso se pierden y el paisaje se vuelve incierto.

El agua igualmente provoca que el pavimento se deteriore y surjan baches. Éstos después son rellenados por la misma lluvia haciéndolos casi imposibles de identificar. La caída en un bache puede provocar daños en las llantas, rines y suspensión.

Recomendaciones.

  • Cuando apenas empiece a llover, pise las zonas que se mantengan secas. Una vez que esté lloviendo de manera constante, pise donde los otros estén pisando.
  • Reduzca la velocidad en comparación a cuando conduce normalmente.
  • Aumente la distancia con el vehículo de adelante hasta los 3 segundos con respecto a un objeto fijo.
  • Revise la presión de las llantas cada dos semanas. Verifique la profundidad del dibujo de las mismas y las condiciones de resequedad y agrietamiento de la goma. Sustitúyalas cuando tengan poco menos de 2mm de profundidad o cuando los indicadores de desgaste estén expuestos.
  • Use más el freno y menos el acelerador.
  • Si tiene sistema de frenos ABS, úselo con confianza presionando con fuerza el pedal y aprenda a maniobrar mientras lo presiona.
  • Si no tiene ABS sea muy cuidadoso con las frenadas, use el freno de motor y evite frenar en curvas.
  • Sustituya inmediatamente las plumas de los limpiadores cuando empiecen a “brincar” o no dejen bien limpio el parabrisas.
  • Limpie bien los vidrios por dentro ya que se ensucian con frecuencia y esto provocan deslumbramiento
  • Aumente la atención para evitar baches y obstáculos de poca visibilidad.
  • Revise con cierta frecuencia que todas las luces funcionen
  • Encienda el desempañador delantero y trasero con el aire acondicionado para secar el aire de la cabina.
  • Mantenga los faros libres de suciedad
  • Circular con las luces encendidas durante la lluvia.

Inundaciones
Al entrar en un charco grande a alta velocidad, el agua no alcanza a salir de debajo de las llantas y éstas empiezan a deslizarse casi sin ningún contacto con el pavimento. Cuando esto sucede, se le llama acuaplaneo y puede terminar con pérdidas de control y accidentes.

Por otro lado, si entramos a una inundación muy profunda el motor puede tragar agua y apagarse. Y si lo intentáramos arrancar podríamos doblar las bielas. Pero en una inundación donde haya agua corriente, lo peor sería ser arrastrados con todo y el vehículo. En crecidas de ríos, este accidente es muy común cuando la gente intenta cruzar.

Recomendaciones

  • No tire basura en la calle para evitar que se tape el drenaje
  • Disminuya la velocidad para evitar patinar sobre los charcos con el efecto acuaplaneo.
  • Verifique dónde está la entrada de aire al motor y recuerde la altura. Ésta será la máxima que podría soportar el automóvil al entrar a una inundación antes de tragar agua y descomponerse.
  • Mida la profundidad de la inundación con respecto a la banqueta. Si el nivel está por debajo de ésta, no hay problema, sólo hay que entrar a velocidad moderada y sostenida.
  • Si el agua fluye con rapidez no intente cruzar.
  • Si ya hubiera otros coches circulando por la inundación, sígalos con precaución.

Paco de Anda Orellana
Julio 2010
Revista Automóvil Panamericano

Conducción en Lluvia

La temporada de lluvias está a punto de entrar en su etapa más dura con la llegada de los huracanes por lo que le tenemos algunas recomendaciones simples para aprovechar con mayor efectividad la reducida adherencia de los pavimentos mojados:

Cuando empieza a llover, la última zona que se moja es la que no pisan las ruedas de los automóviles. Las llantas arrastran el agua y van dejando surcos húmedos que obviamente son resbalosos cuando las llantas apenas se empiezan a mojar. Trate de “salirse” de esas huellas y pise las zonas secas cuanto sea posible. Esto le ayudará a mantener por más tiempo condiciones más convenientes de agarre.

Ahora que si ya está todo el piso mojado y llueve con cierta intensidad, lo más conveniente es pisar las huellas del vehículo de adelante. Esto ayuda a tener contacto donde hay menos agua pues el vehículo previo ya se encargó de desplazar el exceso.

No está de más recordarle que aumente sus distancias y atención, no realice maniobras bruscas y reduzca su velocidad. Use el aire acondicionado para desempañar los vidrios y cambie las plumillas de los limpiadores inmediatamente que note que ya no recogen bien el agua. Revise que la profundidad del dibujo de las llantas no sea menor a 3 milímetros o con una moneda de 1 peso que pueda insertar por completo el canto planteado.

Si va a pasar por una inundación compare el nivel de la banqueta con el del agua y juzgue la altura. Si el agua no cubre la banqueta cruce a velocidad moderada pero constante. Si la inundación tiene corriente evite cruzar.

Paco de Anda Orellana
Septiembre 2007
Revista Automóvil Panamericano

Frenos sin ABS

En muchas ciudades y poblaciones de nuestro montañoso país descender por una pendiente en plena lluvia puede resultar una verdadera pesadilla. De un momento a otro las llantas se bloquean y podemos deslizarnos sin control.
Claro que si tenemos ABS el problema se reduce y no perderemos nunca el dominio de la dirección de las ruedas al frenar gracias a las múltiples pulsaciones automáticas que la computadora del sistema envía a los frenos cada segundo.

Sin embargo muchos automóviles con algunos años de vida y aún nuevos no montan el sistema. Para el caso de frenado en pendientes pronunciadas hay una técnica no muy difundida para ayudar a evitar perder el control. Funciona tanto con transmisión manual como automática y sólo para bajadas continuas muy pronunciadas en vehículos de tracción delantera o integral.

Cuando vaya a iniciar el descenso disminuya su velocidad a lo menos posible y coloque la transmisión en baja: 1era. para automático o 2da. para manual y continúe andando. Esto hará que las ruedas delanteras mantengan un frenado constante. En seguida, accione poco a poco el freno de mano hasta que sienta que las ruedas traseras empiezan a frenar. Una vez ahí, déjelo puesto y mantenga la marcha. Tenga cuidado de no subir de golpe la palanca porque las ruedas podrían bloquearse.

Esta técnica mantiene un frenado constante tanto en las ruedas delanteras como traseras mientras usted dosifica la potencia de frenado con el pedal. En caso de bloqueo de las ruedas, usted puede soltar el pedal con la confianza de que el vehículo seguirá frenando mientras usted recupera el control.

Paco de Anda Orellana
Octubre 2007
Revista Automóvil Panamericano

Alcohol y Volante

En México, se estima que más del 40% de los accidentes de tránsito mortales están relacionados al consumo de bebidas alcohólicas.

El alcohol es un depresor del sistema nervioso central. Se absorbe al torrente sanguíneo y altera funciones del cuerpo. No existe medio alguno para eliminar el alcohol que ha sido ingerido. Sólo será a través del proceso del hígado como se podrá ir metabolizando. Esto puede durar varias horas y dependerá de muchos factores, entre ellos el estado emocional, el cansancio, la edad, el sexo, el tipo de alimento consumido junto con la bebida, la complexión y la altitud con respecto al nivel del mar.

No es necesario beber grandes cantidades de alcohol para que una persona se ponga en riesgo. Por el contrario, al sentirse relajada o emocionada, una persona puede cometer más imprudencias que alguien en evidente estado de ebriedad. Además, apenas con un poco de alcohol es suficiente para alterar la percepción de los ojos, afectar el juicio y retardar el tiempo de las reacciones.

El alcoholímetro detecta el alcohol que los pulmones liberan a través del aliento, por eso es imposible engañarlo.

Si va a tomar, modere su consumo y permita que pase suficiente tiempo antes de tomar el volante. De otra manera, entregue las llaves o piense en pedir un taxi. No se arriesgue ni arriesgue a los demás.

Factor de Riesgo Consecuencias Cómo evitarlo
Conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas Aumenta en 17 veces la probabilidad de estar involucrado en un accidente

  • Dificultad para mantenerse en el carril
  • Conducir demasiado rápido
  • Realizar cambios drásticos de velocidad y maniobras arriesgadas
  • Manejar demasiado cerca de otros autos
  • Tener un buen estado físico, psicológico y emocional
  • Soltar las llaves antes de empezar a beber o pedir un taxi
  • Beber con moderación y consumir simultáneamente carbohidratos y proteínas (harinas y carnes p. ej.)
  • Ingerir mucha agua (no refrescos, jugos ni energéticos)

Paco de Anda O. / Kelly Davidson
Agosto 2009
Revista Automóvil Panamericano