Llantas

Con mucha frecuencia se ven circular vehículos con una llanta baja consecuencia de no revisar habitualmente la presión. Fíjese usted bien y verá en un trayecto común cuando menos a un automóvil llevar una llanta un poco baja.

Y es que a veces por las prisas o por distracción se nos olvida que las llantas, al ser el único contacto con el suelo, son el punto de seguridad más importante de un automóvil, y puede pasar mucho tiempo y muchas visitas a las gasolinería sin que les midamos la presión.

En los automóviles comunes las presiones recomendadas por los fabricantes varían entre 28 y 40 libras por pulgada cuadrada (de 2 a 2.8 BAR) según el tipo de llanta, la carga y el vehículo.

Una llanta baja produce mayor rozamiento contra el pavimento, lo que se traduce en incremento en la temperatura del hule, desgaste acelerado en los hombros, mayor consumo de combustible, imprecisión en el control, entre otras cosas. De hecho, es más fácil tener una llanta ponchada en carretera por baja presión que por cualquier otra causa.

Por otro lado, es normal que una llanta pierda un poco de presión con el tiempo. Por eso revíselas en frío cada dos o tres semanas. No importa si le pone un par de libras de presión de más. Esto puede hacer algo más dura la sensación de la suspensión, pero permite un poco más de tolerancia a la pérdida de aire y soporta mejor el peso de acompañantes o carga ocasionales.

Paco de Anda Orellana
Enero 2008
Revista Automóvil Panamericano

Direccional

¿Qué tanto usa usted sus direccionales o intermitentes? ¿Es usted consciente de usarlas cada que es necesario? ¿Sabe si funcionan correctamente?
Hemos ido perdiendo la costumbre de usar direccionales los que vivimos en ciudades grandes porque pensamos que “de cualquier manera no nos van a dejar pasar” y en las ciudades chicas porque “total ¿qué importa?”.

Si los demás no anuncian sus maniobras, no se refugie en el mal común. La falta de cortesía y comunicación no sólo provoca caos vehicular sino muchos accidentes. Entre más avise a los demás, más sabrán de sus intenciones y quienes seamos un poquito conscientes le cederemos el paso.

Y aunque en varios de los reglamentos de tránsito de nuestro país no está normado o sancionado cómo y cuándo deben usarse, lo correcto es que antecedamos y usemos hasta el final, tanto en ciudad como en carretera, cada una de nuestras maniobras con una señal direccional.

Las maniobras que debemos indicar son unas pocas:

    Rebasar invadiendo el carril de circulación contraria Cambiar de dirección o de carril Invadir parcialmente otro carril Incorporarse a la circulación después de estacionado o parado Incorporarse o desincorporarse de una vía rápida.

Con las intermitentes, o luces de emergencia, pasa igual. Sólo las usamos cuando todos frenan de golpe.
Éstas son las ocasiones donde debemos usar las luces de emergencia:

  • Paradas momentáneas o inesperadas
  • Con alguna falla mecánica
  • Circulando anormalmente despacio
  • Al hacer una frenada brusca
  • Con clima adverso y baja visibilidad y a falta de luces traseras de niebla.

Paco de Anda O.
Agosto 2007
Revista Automóvil Panamericano

Cinturón de Seguridad

A pesar de las innumerables campañas que hay en todo el país para promover el uso de cinturón de seguridad, de acuerdo con un estudio realizado por el Centro Nacional para la Prevención de Accidentes, en México tan sólo el 68% de los conductores, el 33% de los pasajeros delanteros y el 5% de los que viajan en el asiento trasero lo usa.

Los pretextos para no utilizarlo son muchos pero las razones para ponérselo son muchas más. El cinturón de seguridad es el elemento más eficaz para reducir el número de fallecidos y lesionados por accidentes de tránsito.

Todo lo que va adentro de un vehículo se desplaza a la misma velocidad que éste, y si hubiera un accidente, lo que no va sujeto se seguirá desplazando sin control hasta detenerse con lo que pueda. Si la fuerza de una persona no es capaz de detenerla al correr con sus pies a unos 20Km/h o menos, mucho menos lo hará a las velocidades comunes de circulación en las calles. Por ejemplo, golpear a 50 Km/h equivaldrá al golpe de caer de un segundo piso de un edificio

De entre las tantas cosas que les podría pasar a los pasajeros que no usan el cinturón podemos mencionar el golpearse la cara, el pecho y las rodillas en los respaldos delanteros, deslizarse por en medio de los asientos delanteros y golpear contra el tablero, salirse por una ventana rota, golpear los cuerpos de otros ocupantes…

Al usar el cinturón en todo asiento, usted disminuye en promedio, en más del 40% las lesiones que pudiera tener en un accidente. Cuando se lo ponga, ajústelo bien al cuerpo y verifique que quede colocado sobre la clavícula, el esternón y la cadera.

Factor de seguridad Reducción de lesionesi Cómo ayuda Cómo funciona
Uso de cinturón de seguridad en todos los asientos. Lesiones al cerebro 56%
Heridas faciales 64%
Lesiones oculares 40%
Lesiones pulmonares 58%
  • Sujeta al cuerpo en un mismo lugar
  • Evita golpes y expulsión fuera del vehículo
  • Evita lesiones y muertes
  • Con un movimiento violento del vehículo o un cambio anormal de posición, el cinturón se bloquea y retiene al cuerpo en una posición fija.
  • Una vez que ha terminado el accidente, se puede liberar oprimiendo el botón.

iFuente: “Compulsory Seat Belt Wearing”,
Report by Department of Transport,Oct. 1985, UK


Paco de Anda O.
Junio 2009
Revista Automóvil Panamericano

Casco de motocicleta

Por una o por otra razón esta vez tenía que escribir de motos. Hace unos días un hecho desafortunado me confirmó el tema. Presencié frente a mí el atropellamiento a un motociclista, típicamente de un muchacho repartidor de pizzas.

En varias de las ciudades de nuestro país el crecimiento del parque de motocicletas ha ido aumentando considerablemente y con él, los accidentes relacionados a las motos. Las motos son vehículos muy económicos en consumo de combustible, ocupan poco espacio al circular y al estacionarse y son sumamente versátiles y útiles para la movilidad de una o dos personas. Sin embargo, por no contar con una carrocería para proteger a los ocupantes, éstos son mucho más vulnerables a los daños que provoca un accidente.

La única protección con la que cuenta un motociclista es un casco bien ajustado y un overol de cuero, botas y guantes. Lo común es el casco pero pocos conductores y pasajeros de estos vehículos usan los adecuados o los usan correctamente.

El muchacho de la pizza sí traía casco, pero, como muchos, no llevaba las correas ajustadas. Al momento del golpe el casco salió despedido al rebotar contra el cofre del vehiculo que lo impactó. En seguida, voló el muchacho quien golpeó fuertemente con la cabeza. Al final la moto. Me detuve para atenderlo. Llamé a la ambulancia, al número local de mi colonia, y lo mantuve consciente hasta que llegaron las asistencias. No lo moví del lugar para evitar mayores lesiones.

El accidente no fue casualidad. Rebasó un vehículo sin ver que al que cruzaba ya le habían dado el paso. Si hubiera traído el casco bien ajustado, las lesiones del brazo y la pierna hubieran sólo requerido una limpieza y desinfección que tardaría una hora. Sin embargo, es posible que haya tenido alguna fisura en el cráneo, varios puntos en la frente, boca y ceja y nuevos dientes. Le costó barata la flojera de no ajustarse las correas.

Paco de Anda O.
Julio 2007
Revista Automóvil Panamericano